La longevidad no depende únicamente de la genética. De hecho, uno de los factores más importantes que definen cuántos años vivirás y tu calidad de vida son las enfermedades que has logrado evitar. Cuando una persona llega a los 60, 70 o incluso 80 años sin ciertas enfermedades crónicas, su cuerpo envía una señal clara: sus sistemas internos siguen funcionando con equilibrio, fuerza y capacidad de autoreparación.
Éstas son las cinco principales enfermedades que más acortan la vida después de los 60. Si no las tienes, estás en un camino privilegiado hacia una vida larga y activa.
1. Enfermedad cardíaca
El corazón es el motor de todo el cuerpo. Cuando falla, el resto de los órganos comienzan a deteriorarse. La mayoría de las enfermedades cardíacas no aparecen de la noche a la mañana: se desarrollan durante décadas a través de la presión arterial alta, el endurecimiento de las arterias y la mala circulación
Si usted ha llegado a los 60 años o más sin sufrir ataques cardíacos, arritmias graves o problemas coronarios, significa que sus arterias aún son flexibles, su sangre circula bien y su corazón no está sobrecargado.
Un corazón sano también protege la memoria, la energía y el estado de ánimo. Cuando el corazón funciona bien, todo el cuerpo envejece más lentamente.
2. Diabetes
La diabetes no solo eleva el nivel de azúcar en la sangre. También daña los vasos sanguíneos, los nervios, los riñones, los ojos y el cerebro. Acelera el envejecimiento desde dentro
Si has llegado a esta edad sin diabetes, tu metabolismo sigue siendo eficiente. Tu cuerpo aún puede regular la energía, reparar tejidos y mantener la inflamación bajo control.
Esto significa una mejor circulación, menor deterioro neurológico, menos daño renal y mayor claridad mental a medida que envejecemos.
