La familia no se trata solo de estar físicamente presente en una mesa. Se trata de elegirnos unos a otros, con respeto. Y a veces, el mejor regalo que podemos dar es dejar de aceptar un rol que nos hace desaparecer.
Hoy sé que no perdí nada aquella noche… simplemente dejé de pagar por un papel al que ya no estaba invitado.
