Con gran discreción, Emma relató los cambios iniciales que observó: un temperamento más reservado, una presencia diferente en las reuniones familiares, una relación ligeramente alterada con el mundo. Estas eran señales inquietantes, especialmente para quienes conocían al carismático y radiante Bruce Willis, quien saltó a la fama en Duro de Matar .
Su relato destaca un punto crucial: escuchar la intuición, observar sin entrar en pánico y rodearse de las personas adecuadas. Porque cada viaje es único y merece una atención personalizada, gradual y compasiva.
Un mensaje de esperanza y gentileza.

Invitada a hablar en un programa especial, Emma enfatizó un punto fundamental: Bruce se mantiene activo, rodeado de seres queridos y profundamente apreciado. Si bien algunas habilidades pueden cambiar, lo esencial permanece: su presencia, afecto y calidez.
Frente a rumores e interpretaciones precipitadas, defiende una perspectiva más precisa y matizada, alejada de las explicaciones simplistas: sí, la vida cambia, pero aún puede estar llena de significado, conexiones y momentos compartidos.
Porque a veces amar es simplemente aprender a expresar lo esencial de una manera diferente
