Las esporas de hongos pueden sobrevivir en las telas durante días. Para evitar que la infección se propague, lave la ropa, las toallas y las sábanas con frecuencia, especialmente después de hacer ejercicio o cuando hace calor.
La luz solar es un desinfectante natural, así que, siempre que sea posible, seque la ropa al aire libre. Evite compartir artículos personales como toallas, maquinillas de afeitar o ropa, incluso con familiares. Lo que parece inofensivo puede transmitir hongos de una persona a otra.
3. Trate a las mascotas con cuidado

Las mascotas, especialmente los gatos y los perros, pueden ser portadoras de tiña sin presentar síntomas evidentes. Preste atención a las zonas sin pelo o a las escamas en su piel. Si sospecha que su mascota está infectada, llévela al veterinario para que le administre el tratamiento adecuado.
Lávese siempre las manos después de manipular mascotas y evite el contacto directo con la piel hasta que estén completamente tratadas. El aseo y la limpieza regulares de la cama de su mascota también pueden ayudar a reducir el riesgo.
